IGNACIO ZULOAGA

En el transcurso del S.XIX ·1808-1898· España se deteriora social y políticamente.

Ni el estado ni el pueblo, fueron capaces de superar las consecuencias de la derrota militar con los EE.UU. y la pérdida de las colonias.

El pesimismo aumenta en años sucesivos.
Ilusiones de falsa grandeza, incapacidad política, decadencia generalizada y desprestigio internacional, fueron la triste realidad de una España en declive que había perdido su influencia en el “gran teatro del mundo”.

Contra esta dramática situación de fin de siglo,
un grupo de intelectuales, escritores y poetas, constituyen la denominada «Generación del 98», cuya esencial misión fue “renovar y europeizar España”.

Azorín, Pío Baroja, Ramiro de Maeztu, Miguel de Unamuno, Antonio Machado, Valle-Inclán, y alguno más, fueron los intelectuales más destacados del grupo.

Zuloaga fue el pintor de ese movimiento, porque representaba en sus obras el espíritu literario y sentido crítico de los intelectuales más destacados de la «España negra».

El gran cuadro “Mis Amigos” · 1920-36 · de la Colección Z Espacio Cultural,
fue considerado el “retrato” de la “Generación del 98”, que incluye a sus principales miembros, así como otros amigos personales.

La “Cuestión Zuloaga” merece un comentario breve.

El lenguaje de sus cuadros y el éxito de sus exposiciones en Europa y América, escandalizó a críticos y políticos españoles.

Desde mediados del XIX, el Modernismo y otros estilos y tendencias, triunfan al norte de los Pirineos. Por todo ello, el jurado italiano elegido para la Biennale di Venezia · 1905 ·, propone al pintor vasco para el comité de selección de artistas plásticos.
Ignacio Zuloaga, propuso entre otros, a Regoyos, Anglada-Camarasa, Mir, Sorolla,
Paco Durrio y Picasso.

Picasso conoció a Zuloaga en su estudio de Paris y tuvo ocasión de contemplar la ‘Visión del Apocalípsis’ · c. 1608-14 · del Greco, adquirida por Zuloaga en Córdoba,
con motivo de un viaje por España · 1905 ·, acompañado por su amigo el escultor Auguste Rodin.

Esta visita influyó en la obra ‘Les demoiselles d’Avignon’ · 1907 · del gran artista cubista.

En una carta fechada en 1905, Zuloaga escribió personalmente a Picasso, comunicándole que la Bienal había rechazado su presencia, debido a la influencia política española.

Picasso contestó a Zuloaga, agradeciendo su apoyo y despreciando la exclusión de sus obras en Venecia.

Zuloaga conoció a los máximos exponentes de diferentes movimientos artísticos,
que representaban la revolución de las artes plásticas en los S. XIX-XX: Manet, Degas, Monet, Rodin, Van Gogh, Gauguin, Toulouse Lautrec, Munch, Kandinsky, Matisse, Picasso, entre otros.

Conoció a la mayoría de ellos, expuso con varios, tuvo amistad con algunos,
pero él siguió su camino fundamentado en pintar “emoción, estilo, simplificación, carácter y composición”.

En su paleta, utilizaba generalmente tres o cuatro tonos, y casi siempre el “claroscuro”.

El negro, los grises, ocres, tierras, el siena, el rojo cadmio y el verde “Greco”.

“Pintar y dibujar con emoción y sencillez, el alma”.

Historiadores e intelectuales de su época y de hoy, coinciden en considerar a El Greco, como “el pintor de Zuloaga”.

Zuloaga le redescubrió, después de tantos años en el olvido y tuvo ocasión de adquirir dos obras extraordinarias, que fueron las piezas más importantes
de su colección.

“Visión del Apocalípsis” ·c. 1608-14 · Colección MET · NY ·.

“San Francisco recibiendo los Estigmas” · Roma 1570 · Témpera sobre panel · Firmado ·Colección Z Espacio Cultural·

El pintor eibarrés no se adaptó a las modas ni estilos de su época,
sólo aceptó relativas influencias, porque quiso ser “el pintor de la raza y de la tierra”.
Rechazó el academicismo, la influencia en su libertad y la subordinación
a las directrices oficiales.

Unamuno escribió en un ensayo sobre Zuloaga:
“el español ve mejor que piensa, y si piensa bien lo que ve, no ve bien lo que piensa”.

Zuloaga pintó con escándalo porque lo hacía mostrando la realidad española.

En sus estudios de Paris, Sevilla, Segovia, Madrid y Zumaia, crecía sólo,
frente a sus obras.

Fue un autodidacta, solitario, sincero, tímido, orgulloso y generoso.

Vivió y pintó a su gusto.

Fue lo que quiso ser.

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